Los primeros tomatitos

¡Cómo se me junta todo lo que quiero contarles…! Me he pasado pensando y sacando fotos para el blog, ¡pero nada! Hoy recién me tienen de vuelta. Pero bueno, ahora que estoy entrando en vacaciones escolares (yeah, yeah, baby!!) (les recuerdo que soy profesora) voy a tener mucho más tiempo para ustedes.

En estos días estoy alteradísima pero de contentura (=mucha alegría) porque las flores de mis tomateras están dejando paso a unos tomates bien pequeñitos.

DSC_0036

El domingo en la mañana miré a través de la puerta-ventana que da a la terraza y mi cerebro noqueó ante la idea que mis ojos le estaban mostrando: una pequeña pelotita verde colgando entre las ramas de una tomatera. ¡No podía ser otra cosa más que un futuro tomate! Casi grito de felicidad… pero J. dormía. El domingo en la tarde, cuando volví a casa, tuve tiempo de ir a la terraza y revisar, dándome cuenta de que había otra pelotita verde pero más grande. Obviamente, al instante saqué un montón de fotos que envié a mi familia, los primeros siempre en saber mis logros en la horticultura (papá respondió “felicitaciones a la horticultora!”, así que ya me considero una).

Entre ayer (lunes) y hoy estuve revisando y encontré más pelotitas pero muuuy chicas. Mi ansiedad tendrá que esperar. Porque por más que haga fuerza con mis ojos, crecerán a su ritmo. Al fin mi sueño de cultivar en casa se hará realidad.

Y ya que estamos, les cuento que me puse a pelar semillas de limón. Sí, señor, ¡SE PE-LAN! Las saqué de un fruto que había comprado en el supermercado y las dejé secar un par de días. Ayer busqué en youtube “cómo germinar semillas de limón” y ahí me enteré de que solamente se dejaban secar las semillas por un par de horas porque luego, al abrirlas, se podían quebrar… ups… Peeero, con mis manos delicaditas, logré pelar varias sin romperlas.

DSC_0050

Una semilla a medio pelar y otras prontas

¿Para qué quiere esta semillas de limón?, se preguntarán. Conozco a una muchacha que tiene tres arbolitos en macetas en su balcón, que han sido muy generosos dando frutos. Así que, ¿por qué no funcionaría en mi terraza? La única desventaja es que, aparentemente, demoran bastante en crecer, de 2 a 3 años darían frutos. Pero bueno, ¡tengo tiempo! Y me fascina ver el crecimiento y el desarrollo de las plantas.

Lo próximo será (y antes de que se cumpla el 21 de diciembre) germinar semillas de berenjena, que obtuve a partir de una.

Sobre las semillas de lechuga que planté (ver De las tomateras y otras cositas del huerto), sólo una brotó. Y se me murió el brote… ¡porque no lo regué lo suficiente! Me sentí tan culpable… El domingo planté más semillas y ahora sí tengo como 5 brotes, a los que mantengo constantemente húmedos.

A base de éxitos y fracasos, ¡aprenderé! El próximo desafío es adoptar un sistema de riego para cuando me vaya de vacaciones… si conocés, por favor: ¡¡CONTAME!!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s